Sexo. RECUPERAD VUESTRO NIDITO DE AMOR


Es importante que las madres y los padres tengan un espacio físico personal e íntimo donde seguir desarrollándose como pareja y como personas individuales. En este post, compartiré con vosotros y vosotras algunas propuestas para que preservéis la intimidad afectiva y sexual en el hogar.

¿Recordáis los primeros meses de vuestra relación? Todo eran juegos de seducción, demostraciones de afecto, elogios, largas conversaciones y sexo, mucho sexo. O al menos más del que tenéis ahora. En aquellos meses de bonanza sexual y borrachera hormonal del llamado amor, daba igual el lugar donde convivir y desarrollaros como pareja. Podíais estar rodeados de gente y sentir que estabais en la más absoluta intimidad. En esos momentos, vuestro chico o vuestra chica era todo cuanto necesitabais. Con estar dentro de un coche o sentados en una mesa de bar sobraba. Lo importante era hablar, besarse, cogerse de la mano, compartir un helado o  algo más.

Un poco más tarde comenzasteis a desear vuestro propio nidito de amor. Un espacio íntimo donde pudieseis gestar vuestra relación para que madurase al calor del tiempo, el cariño y las vivencias compartidas.

Sin embargo, como dijo Oscar Wilde: “Ten cuidado con lo que deseas, se puede convertir en realidad”. De modo que os vais a vivir juntos y a ese nidito de amor llegan otros inquilinos esperados o no, como las tareas domésticas, la rutina, las facturas y…los polluelos.

Es entonces cuando el dormitorio de la pareja se convierte en eso, en un “dormitorio” al que llegan papá y mamá rendidos deseando caer en brazos de Morfeo. Pero también ese espacio se convierte en un “velatorio” y no por la defunción de nadie, sino porque en él se viven noches enteras en vela por los llantos del bebé, los abordajes de los niños a la cama a media noche, u otros menesteres que os mantienen despiertos en contra de vuestra voluntad. Si hay alguien muerto aquí es la intimidad de la pareja.

¿Cómo se haría el pan sin un horno calentito que lo cociera? ¿Cómo una oruga se convertiría en mariposa sin un capullo que la envolviese? Al igual que el pan o la oruga, la pareja necesita de un espacio seguro y privado para poder seguir enriqueciéndose, para proseguir con su metamorfosis. En este caso hablamos de la pareja, pero si no la tienes también has de tener un escenario íntimo y personal para preservar tu identidad, más allá de tu papel como papá o mamá.

A continuación, os propongo una serie de ideas para lograrlo:

  • Poned un pestillo o una llave en la puerta del vuestro dormitorio: En consulta siempre recomiendo este “accesorio erótico”. Se trata de un elemento que dará tranquilidad, sobre todo a aquellas personas que no pueden abandonarse al placer por miedo a que los peques entren a la habitación de forma imprevista y les sorprendan en plenas artes amatorias (a esto le dedicaremos un post entero, en otra ocasión).
  • Enseñar a los niños a llamar a la puerta antes de entrar: Esto, al igual que el pestillo, dará información a los niños de que la habitación se trata de un espacio privado para la pareja que deben respetar.
  • Perfuma la habitación de forma diferente al resto de la casa: En mi consulta de sexología, muchas parejas me cuentan que el olor de su bebé les encanta, pero que frustra sus momentos de erotismo. Esto es totalmente congruente, ya que el olfato es un poderoso estímulo que puede motivarnos o inhibirnos, en este caso para tener relaciones sexuales. Además, este aroma nos vincula afectivamente a nuestro pequeño. Por tanto, que la pareja o la habitación huelan a bebé, puede “cortarnos el rollo”. Por ello, en la habitación se pueden poner barritas de incienso, velas aromáticas, un ambientador diferente, incluso perfumar las sábanas con aromas sensuales como el sándalo. Por otra parte, podemos darnos una ducha con un jabón con un aroma que nos guste y nos haga sentir bien.
  • Cada cosa en su lugar: Una habitación desordenada y/o llena de cosas de nuestros peques puede no resultar demasiado erótica. Poned orden.
  • Pensad en un lugar alternativo al dormitorio donde podáis disfrutar de vuestra intimidad, tanto si practicáis el colecho como si sois de los que para dormir hacen uso de la expresión “cada mochuelo a su olivo”.
  • Poned música: Una pareja me contaba que sus hijos no les importunaban cuando se oía música en el dormitorio, porque en ese momento papá y mamá estaban hablando de sus cosas. Y lo habían integrado de forma muy natural. Esto contribuía, además, a crear ambiente, a relajarles y, en ocasiones, a ocultar algún ruido o gemido propios de la actividad sexual.
  • Rutinas y horarios para todos: Los especialistas recomiendan que los niños tengan unas costumbres definidas a diario. Esto viene muy bien a la pareja, la cual puede aprovechar este tiempo para estar a solas y cultivar su relación afectiva y erótica. Planificar el sexo, es incluso recomendable. La espontaneidad está sobrevalorada y en el caso de las casas con niños, es difícil de lograr.
  • Todos en su cuarto de juegos: Que los niños tengan un cuarto de juegos, para que vosotros podáis disfrutar del vuestro…Si el señor Grey tiene uno, ¿por qué vosotros no?
  • Tener una caja de los deseos: En una caja, podéis introducir papeles con cosas que desearíais hacer con vuestra pareja, tanto cosas eróticas, como románticas o de ocio, de modo que las podáis compartir. También es enriquecedor tener juguetes y accesorios eróticos como lubricantes de sabores, un aceite de masaje o un vibrador. Rompen la rutina sexual.
  • Aprovechad que los niños están disfrutando de su tiempo de ocio para estar a solas con la pareja, para ir al cine, ir a cenar, viajar o estar simplemente estar en el sofá. Es importante que de vez en cuando recuperéis vuestra identidad como “María” o “Tomás”, en lugar de la de papá y mamá.
  • Cread pequeños rituales en vuestro espacio: Un masaje antes de dormir, el beso de buenas noches, dar los buenos días a la pareja, no hablar solamente de la prole o de los conflictos, haceros algún elogio o comentad las vivencias positivas del día.

 

Aunque os he propuesto unas cuantas estrategias; a mí, que me encanta aprender de vosotros y vosotras os pregunto: ¿qué cosas os han resultado útiles para preservar vuestra intimidad afectiva y sexual en casa?

 

 

¿Qué te parece?