Problemas que se detectan con las cacas del bebé


Hoy vamos a hablar de las cacas del bebé.

En este artículo te contábamos qué es el meconio y de dónde procede, hoy te hablamos de lols problemas que pueden surgir con relación al meconio:

  • que el bebé lo libere justo antes o durante el parto
  • o bien que no lo expulse hasta las 24 ó 48 horas posteriores al nacimiento

Liberación prematura del meconio

El meconio es liberado en el líquido amniotico antes o durante el parto. Si una mujer al romper la bolsa, suelta líquido amniótico verdoso, debe ir al hospital de referencia.

La liberación del meconio puede ser un síntoma de pérdida de bienestar fetal, el bebé está siendo sometido a estrés debido a las contracciones del útero excesivas, que producen una reacción vagal y una relajación de esfínteres en el bebé, es una situación de riesgo y puede complicarse el parto.

Además pueden darse otro tipo de situaciones o factores que podrían “favorecer” la salida prematura del meconio. Por ejemplo, si el niño viene de nalgas, si está enredado con el cordón umbilical o si tiene un nudo verdadero (un nudo en el cordón), también si el embarazo es de más de 41 semanas es más probable que se dé esta situación que en prematuros.

Afortunadamente, las situaciones de riesgo y las complicaciones en el parto no son muy habituales, la aspiración del meconio se produce en un porcentaje muy bajo de partos.

A pesar de que el parto se agilice o se realice una cesárea, si el bebé ha soltado el meconio en el interior del líquido amniótico, puede ser que el niño lo aspire y pueda sufrir problemas respiratorios y digestivos. La aspiración del meconio puede provocar al bebé un distrés respiratorio. Esto conlleva dificultades en la respiración que pueden ser más o menos graves, dependiendo del tiempo de aspiración. Los desechos hacen que el aparato digestivo del bebé se desajuste y no tolere la leche materna, e incluso que el niño vomite cuando coma, suele ser una situación transitoria, y solucionarse rápidamente.

La liberación del meconio no suele ser muy grave. La aspiración tiene que ser muy larga para que los problemas sean serios. Aunque las patologías pueden ser varias, las consecuencias suelen ser pequeñas y mediante el tratamiento y seguimiento del recién nacido pueden recuperarse los órganos que han sufrido.

Incidencia

Aunque entre el 6% y el 25% de los bebés tienen el líquido amniótico manchado de meconio, no todos los bebés que eliminan meconio durante el parto desarrollan un síndrome de aspiración de meconio. De estos bebés entre el 2% y el 36% inhalan meconio dentro del útero materno. Y de éstos, sólo el 5­11% presenta algún grado de síndrome de aspiración de meconio. Los varones, tienen mayor predisposición a padecerlo.

Actualmente se recomienda que, si un bebé ha inhalado meconio pero se le ve activo, tiene buen aspecto y tiene un latido cardíaco fuerte (>100 latidos por minuto), el equipo que asiste el parto solo observará al bebé para detectar posibles signos de síndrome de aspiración de meconio, que suelen aparecer durante las primeras 24 horas. Por lo tanto, se observará atentamente al bebé por si presentara incremento de la frecuencia respiratoria, emisión de sonidos roncos al respirar o cianosis. En el caso de empeorar, se tomarán las medidas adecuadas para su tratamiento.

La mayoría de bebés con síndrome de aspiración de meconio mejoran en pocos días o semanas, dependiendo de la gravedad de la aspiración. Aunque pueden presentar taquipnea durante varios días tras el nacimiento, no les suelen quedar lesiones pulmonares graves permanentes.

Liberación tardía de meconio

En la situación opuesta, el bebé puede contener el meconio en su interior sin expulsarlo. esto empieza a ser preocupante a partir de las 48 horas. Sin embargo no suele ser grave a no ser que se trate de casos excepcionales: malformaciones en el aparato digestivo o en el propio ano, espina bífida, problemas neurológicos, etc.

Una vez que la leche es de transición, lo cual sucede entre el tercer y séptimo día de vida del bebé, el recién nacido debería eliminar al menos dos o tres deposiciones en 24 horas.

Estas deposiciones son amarillas, del color del huevo crudo batido o mostaza, excepcionalmente tirando al verde; son abundantes, blandas y hasta líquidas. No es diarrea. Y no bastan manchas sobre el pañal. A menudo el bebé expulsará deposiciones en cada comida a causa del reflejo gastro­cólico: cuando el estómago se llena y la digestión comienza, el intestino se contrae y se desocupa.

Si a partir del 3o día, sigue expulsando meconio, puede haber algún problema con la lactancia y es bueno consultar con un profesional para resolverlo.

Es fácil en el día a día, vigilar que las “salidas” o deposiciones del bebé correspondan a “entradas”, es decir, a la cantidad de leche que toma. Si toma mucha leche materna, naturalmente habrá muchas salidas (orina y deposiciones) y la curva de peso será ascendente. Esta vigilancia permite reaccionar rápidamente: si se constatan menos de cinco o seis pañales mojados con orina y menos de dos o tres con deposiciones sólidas en 24 horas, podemos decir que el bebé no está recibiendo suficiente leche y una persona competente debe revisar la rutina de lactancia antes de que se dé el estancamiento o caída en la curva de crecimiento que confirmarían esa situación de riesgo.

Otra situación que puede darse a partir de la 1a semana y después de asegurar una buena ingesta de leche materna mediante la recuperación de su peso y la continuación del mismo en el percentil de nacimiento, es que el bebé no realice deposiciones durante unos días, incluso hasta 10 o más. Si la deposición siguiente es blanda, amarillenta y no le produce dolor, no se considera estreñimiento aunque pasen los días y los padres se preocupen.

Si la deposición por el contrario es dura, y le produce dolor, en este caso sí se considera estreñimiento.

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