Cuidado del pecho durante la lactancia

En este post te hablamos sobre cómo cuidar tu pecho durante la lactancia y los cambios que sufrirá ...

Existen muchos mitos alrededor de la lactancia materna y es que llevamos casi dos generaciones con muy poca transmisión de información entre madres que amamantan. Mucha de la información recibida nos viene dada por médicos (hombres) o mujeres que no han amamantado. Por eso desde Mamiclic, queremos haceros llegar la información veraz y completa sobre Lactancia Materna y el cuidado del pecho durante la lactancia.

Hoy vamos a hablar del cuidado del pecho durante la lactancia.

No hablaremos sobre el cuidado del pecho durante el embarazo, porque no requieren ningún cuidado especial. Lavar y secar. No hay que estimular el pecho….Ni aplicar cremas específicas. Ni pasarte un cepillo de dientes por el pezón o areola.

Bien, como ya habrás visto durante el embarazo, tus pechos han cambiado en cuanto a tamaño, color o sensibilidad y seguirán cambiando durante la lactancia.

Estas son algunas recomendaciones para que tus pechos sufran lo menos posible mientras amamantas a tu bebé.

Cómo cuidar tu pecho durante la lactancia

  • Al ducharte lava el pecho solo con agua, evita jabones, alcohol y otros productos que puedan resecar la piel. No es necesario lavar los pezones antes de las tomas.
  • En caso de grietas, no apliques cremas que se tengan que quitar antes de dar el pecho al bebé. Lo mejor es aplicar unas gotas de tu propia leche sobre el pezón y la areola después de las tomas y dejar que los pezones se sequen al aire.
  • El uso de pezoneras de silicona no es recomendable, pues confunden la succión del bebé y actúan como barrera, de forma que el pecho de la madre no recibe suficiente estímulo.
  • Utiliza sujetadores especiales de lactancia. Como ya decíamos antes, los pechos son más grandes y pesados de lo habitual durante el embarazo y seguirán así los primeros meses tras dar a luz.

 Cambios normales durante la lactancia

Lo primero que saldrá de tu pecho tras dar a luz será el calostro y tras estos primeros días, se producirá la llamada “subida de la leche”. Para algunas mujeres esto supone una gran inflamación en sus pechos y para otras no tanto. Si tu bebé se ha agarrado correctamente al pecho desde el primer momento, quizá tu subida de la leche sea menos intensa que la de las mujeres cuyo bebé no se enganchó tan bien. Sentirás el pecho firme y lleno.

Esta sensación de tener el pecho lleno desaparecerá al amamantar a tu bebé ¡aunque luego vuelva a llenarse para la siguiente toma! Puede que sientas algo de molestia al principio de la toma, la sensación varía mucho entre unas mujeres y otras, puede ir desde un cosquilleo hasta agujitas que pinchan…Pero no debería de durar mucho más de una semana. Si el dolor fuera intenso y largo en el tiempo, acude a una asesora de lactancia materna.

Cambios que no son normales durante la lactancia

  • Dolor en los pezones. Como te decía antes, es habitual tener sensaciones “intesas” durante los primeros días, pero Amamantar no duele. Si sientes dolor, hay que revisar qué ocurre. Puede ser la postura, el enganche o algo más. . El hecho de colocar al bebé en la posición correcta y conseguir un buen agarre debería eliminar o aliviar el dolor en los pezones. No esperes a que sea insoportable.
  • Conductos lactíferos obstruidos. Es posible que los conductos lactíferos se obstruyan si los pechos no se vacían por completo cuando amamantas a tu bebé. Un masaje suave puede destapar un conducto obstruido. Extrae la leche que quede en tus pechos una vez el bebé termine la toma. Evita la ropa ajustada.
  • La congestión mamaria puede causar que tus pechos se inflamen y duelan. La mejor manera de combatir los síntomas de la ingurgitación mamaria es dar de mamar al bebé a menudo, para vaciar los pechos. Si a tu bebé le resulta difícil succionar del pecho porque están congestionados, puedes exprimir una pequeña cantidad de leche, para aliviar un poco la hinchazón y después ofrecer de nuevo el pecho a tu bebé.

¿Cómo prevenir problemas mientras amamantas?

  • Colocar a tu bebé correctamente, hará que se enganche al pecho sin problema. Para que el bebé se enganche correctamente, asegúrate de que su boquita cubra la mayor parte de la areola (la parte oscura que rodea al pezón). No debería engancharse solamente del pezón. El bebé está en la posición correcta si te sientes a gusto y no sientes dolor. Cuando el bebe se engancha correctamente toma suficiente leche y esto también puede prevenir dolor en los pezones. Existen varias posiciones adecuadas para amamantar cómodamente. Escoge la posición que funcione mejor para ti y para tu bebé.
  • Evita que el bebé te muerda. Es posible que le empiecen a salir los dientes a tu bebé a los 3 o 4 meses de edad. Para evitar que te muerda, desengánchale del pecho una vez que haya terminado de mamar o si se queda dormido.
  • Amamanta a tu bebé de forma regular. Alimenta a tu bebé de 8 a 12 veces al día. Puedes darle 1 o ambos pechos cada vez. El bebé debería alimentarse por igual de los dos pechos a lo largo del día. Si tu bebé sólo toma leche de 1 pecho cada vez, ofrécele el otro pecho primero la próxima vez que lo amamantes.

¿Qué te parece?