Cuidado del pecho y el pezón

Os explicamos cuáles son los problemas más típicos y cómo prevenirlos.

Son muchas las veces que hemos oído a nuestras madres o amigas decir que no pudieron dar el pecho por problemas en el pezón, o porqué se les infectó el pecho y les produjo fiebre, teniendo que tomar medicamentos para frenar la subida de la leche. Os explicamos cuáles son los problemas más típicos y cómo prevenirlos.

¿Cuáles son los principales problemas o dolencias que puedo tener en el pecho?

Hay varios problemas típicos que aparecen al dar el pecho a nuestro bebé, pero todos pueden prevenirse o tienen solución:

  • Grietas. Son heridas que aparecen en los pezones que pueden resultar muy dolorosas. La causa más común es la mala posición del bebé al amamantar.
  • Mastitis. Se produce cuando alguno de los conductos que transportan la leche se obstruye y se infecta. Notarás un bulto duro y doloroso en el pecho, sensación de quemazón y pueden aparecer temblores y fiebre. La causa es la acumulación de leche en el pecho.
  • Pezón invertido o plano. Una mujer puede decir que tiene el pezón plano o invertido si este es inexistente (plano) o se mete hacia dentro (invertido) del  pecho. Existen herramientas para poder amamantar en estos casos. Recomendamos que si detectas durante el embarazo que tienes pezones planos o invertidos lo comentes con tu médico y acudas a grupos de apoyo a la lactancia. Ellos te indicarán cómo prepararte durante el embarazo para no tener dificultades con la lactancia una vez nazca el bebé.
  • Síndrome de Raynaud. Es una falta de riego sanguíneo en el pezón. Para detectarlo veremos que el pezón cambia de color durante la toma, de blanco a rosado. Empeora con el frío y mejora con el calor. En estos casos, se ha demostrado que tanto la relajación como la aplicación de calor en el pecho antes y después de la toma ayuda mucho. Recomendamos que acudas a tu médico y grupo de lactancia para que puedan ayudarte y darte los consejos necesarios.
  • Punto blanco. Es un punto blanco muy doloroso que aparece en el pezón, se infla cuando el bebé mama y se desinfla cuando acaba. Se acaba convirtiendo en costra y se cae. Aparece cuando el bebé nos da algún tirón mientras amamanta o aprieta fuerte tal vez porque aún no nos ha subido la leche.

¿Puedo seguir dando el pecho?

Si has detectado alguno de estos problemas en su fase temprana puedes seguir dando el pecho sin problemas. Existen muchas técnicas y medios para ello, de hecho para evitar la mastitis lo mejor que puedes hacer es que tu bebé siga amamantándose hasta vaciar el pecho, si el dolor es insoportable prueba a quitarte la leche sobrante con un sacaleches. Es muy importante que acudas a tu médico o grupo de apoyo a la lactancia a la mínima que notes alguna molestia, ellos podrán aconsejarte sobre las técnicas que puedes realizar, cómo colocar a tu bebé para evitar problemas producidos por la mala postura al amamantar (como las grietas), etc…

¿Qué puedo hacer para calmar el dolor?

En función de la dolencia que tengas es aconsejable un método u otro. Lo que sí se recomienda es que apliques un poco de la propia leche materna al finalizar la toma por el pezón puesto que es uno de los mejores remedio para las grietas, por ejemplo. Luego deja que el pecho se ventile al aire libre y no te pongas discos absorbentes.

Para la mastitis se recomienda aplicar calor antes de la toma (puedes ponerte un cojín eléctrico, darte una ducha…) y darte masajes en el pecho con movimientos circulares hacia el pezón. También debes intentar que el bebé mame más tiempo de ese pecho hasta que se supere la mastitis.

¿Cómo puedo prevenir las grietas y la mastitis?

Durante el embarazo puedes aplicarte cremas específicas que hidratan el pezón y lo preparan para después del parto pero si crees que puedes tener un caso de pezón plano o invertido, consulta con tu médico para que te indique qué puedes hacer.

Hay que intentar que el pezón no se quede mojado antes de taparlo, por eso se recomienda dejar el pecho al aire libre un rato o secarlo con un secador.

La posición del bebé al mamar debe ser la adecuada, sólo así evitarás que se produzcan grietas, y asegúrate que te vacía un pecho antes de ofrecerle el otro. Es probable que no te vacíe el segundo pecho también, por eso debes empezar por este en la siguiente toma, si siempre le ofreces el mismo pecho, habrá uno que nunca se vaciará y la leche irá acumulándose pudiendo ocasionar mastitis.

¿Son malas las cremas para mi bebé si está amamantando?

 Aunque la leche materna es el mejor calmante y tratamiento del pezón después de dar de mamar al bebé, hay cremas específicas que puedes ponerte y que son totalmente compatibles con la lactancia.

¿Qué te parece?