Tabaco, alcohol y embarazo

Beber o fumar pueden convertirse en el peor de tus enemigos durante tu proceso de embarazo. Descubre todas sus consecuencias negativas.

Si estás embarazada hay ciertas precauciones que debes tomar, entre ellas dos de las más importantes es evitar el consumo de tabaco y alcohol. Te explicamos el por qué aquí.

  • Alcohol: Cuando una mujer está embarazada toma alcohol, éste pasa directamente al bebé a través de la placenta. Esto afecta gravemente al bebé pudiendo producir efectos muy negativos en el desarrollo neuronal de nuestro hijo o abortos espontáneos. La Sociedad Radiológica Norteamericana publicaba gracias a resonancias magnéticas por imagen, que el consumo de alcohol en madres gestantes o lactantes tiene efectos graves en el sistema nervioso central del bebé. Esto deriva en muchos problemas psicológicos futuros y desórdenes neurológicos como hiperactividad, síndrome de falta de atención, comportamientos antisociales,… para nuestros hijos.Se habla del término “Conjunto de afecciones por alcohol fetal” para englobar los problemas derivados por el consumo de alcohol antes del nacimiento. Una de las consecuencias más grabes es el “Síndrome de alcoholismo fetal” o SAF. Un bebé con SAF puede presentar problemas de crecimiento, disminución del tono muscular y mala coordinación, problemas cardiacos, problemas físicos (cabeza y ojos pequeños, labio superior delgado…),  retraso en el desarrollo (pensamiento, lenguaje, habilidades sociales o movimiento),…
  • ¿Podemos consumir cerveza sin alcohol? Te recomendamos que consultes con el fabricante para que su departamento de nutrición te asegure que no contiene nada de alcohol, puesto que algunas cerveza o vinos sin alcohol aún contienen un porcentaje pequeño.- Si has tomado algo de alcohol antes de saber si estabas embarazada no te preocupes, no tiene porqué pasar nada, evítalo a partir de ahora y céntrate en cuidarte a ti y a tu bebé.- Podemos consumir comidas elaboradas con alcohol siempre que se haya evaporado. Es decir, sí podemos tomar una salsa cocida con vino por ejemplo, porque al cocer la salsa el alcohol del vino desaparece.
  • Tabaco: Cuando fumamos reducimos el oxígeno que transportamos a nuestro bebé, esta sustancia es importantísima para su correcto desarrollo. Se ha observado que las placentas de las madres fumadoras acostumbran a ser de mayor tamaño que las de mujeres que no han fumado, esto puede provocar desprendimiento prematuro o hemorragias de la placenta. En consecuencia podemos encontrarnos con nacimientos prematuros y abortos. También se ha visto que hay una relación directa entre una madre fumadora y un niño con bajo peso al nacer. Con todo esto podemos ver lo perjudicial que es esta sustancia para nuestro bebé durante el embarazo y debemos por tanto evitar dentro de lo posible su consumo.
mujer embarazada fumando

En algunas ocasiones, para madres que están dejando la bebida o el tabaco y tienen problemas de adicción se recomienda dejar las dosis progresivamente para evitar problemas de ansiedad que pueden dañar igualmente al bebé. Por eso es imprescindibles que comentes tu situación con tu médico a fin que pueda ayudarte con un programa de rehabilitación.

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